Investigadores, con resultados publicados en European Journal of Preventive Cardiology y basados en casi 480 000 adultos, hallaron que niveles más altos de estrés se asocian con mayor inflamación sistémica y cambios en la estructura y función cardíaca. El trabajo indica que esas alteraciones pueden aparecer años antes de la manifestación de síntomas cardiovasculares, lo que las convierte en un riesgo silencioso para la salud.
El estudio analizó el exposoma —las exposiciones ambientales y sociales a lo largo de la vida— y reportó que las personas con mayor carga de estrés presentaban un 43 % más de riesgo de sufrir un infarto de miocardio o un ictus que las de menor estrés. Además, se observaron indicios de engrosamiento de paredes cardíacas, cavidades más pequeñas y peor llenado en quienes tenían más inflamación. Los autores señalan que factores como las desigualdades sociales, la pobreza, el menor nivel educativo, la falta de redes sociales y condiciones laborales exigentes figuran entre los estresores evaluados.
El trabajo también identificó un papel relevante de proteínas inflamatorias de las familias de la interleucina-1 y del TNF y detectó una influencia importante de la predisposición genética en la respuesta inflamatoria frente a exposiciones adversas. Los autores apuntan que, aunque existe susceptibilidad heredada, no todo el riesgo es inevitable: las dianas inflamatorias ya están siendo exploradas en ensayos clínicos y combinar marcadores de inflamación con puntuaciones de riesgo genético podría ayudar a identificar a quienes más podrían beneficiarse de intervenciones tempranas.
Fuente: SINC · Salud · Consultar fuente original
Original: «Así es cómo el estrés crónico impacta a la salud de tu corazón».
Marcos D. Oliveros. Publicación original: 15/10/2026. CC BY 4.0.
Texto resumido y adaptado por Sinaloa Prime Editorial. No implica respaldo del autor original.
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