Un niño de 18 meses, identificado como Vincent, fue declarado muerto el 8 de febrero en el Centro Médico Mercy Gilbert, en Arizona, tras ser rescatado de una piscina familiar y recibir maniobras de reanimación en el centro hospitalario.
Más de cinco horas después de la declaración de muerte, personal forense que se presentó para trasladar el cuerpo detectó que el menor estaba vivo, en un episodio que llevó a que el caso sea objeto de investigaciones sobre las circunstancias del accidente y la atención médica recibida por el niño.
La madre del niño, Alexus Fiordilino, relató que, mientras sostenía a su hijo para despedirse, creyó escuchar que respiraba; el médico Aryan Toosi le explicó que esos sonidos correspondían a respiraciones agónicas y que continuar la reanimación podría prolongar el sufrimiento del menor.
Ocho meses después del incidente, la madre habló públicamente sobre lo ocurrido y sobre las condiciones de salud que enfrenta Vincent tras sobrevivir a ese episodio; el caso continúa motivando investigaciones para esclarecer los hechos y la atención brindada.
Fuente: El Heraldo de México · Nacional · Consultar fuente original
Reportar un error o solicitar una corrección



